Archive | febrero 2011

Dharamsala rinde homenaje a Jigme Norbu

Jigme Norbu junto a su padre Thubten Jigme Rimpoché (hermano mayor del Dalai Lama) en 2008 mostrando la "antorcha de la libertad" que los activistas tibetanos llevaron como alternativa a la oficial de los Juegos Olímpicos de Pekín.

Varios cientos de personas se reunieron esta misma mañana en del Templo Budista Principal en McLeod Ganj (Dharamsala) para dedicar oraciones tras la trágica muerte del activista tibetano y luchador por la libertad, Jigme Norbu, el lunes pasado en Florida (EEUU). Jigme Norbu era sobrino de Su Santidad el Dalai Lama.

En la ceremonia ha habido personas de todas las edades, y atrajo no solo a tibetanos sino también a indios, laicos y monjes por igual. A lo largo de la mañana los monjes y los voluntarios repartieron tazas de té y pan tibetano a los asistentes, mientras se presentaron katas a la estatua de Buda. Se cree que pudo haber asistido mucha más gente, ya que la jornada hoy en Dharamsala ha sido muy fría y lluviosa.

También ha estado presente el activista y escritor Tenzin Tsundue, que se sentó en un lugar discreto a recitar con un libro de oraciones. Cuando se le preguntó sobre el significado de la ceremonia, respondió que es “una muestra de aprecio por su trabajo, y nos solidarizamos con él. Siendo Dharamsala el centro de la comunidad tibetana exiliada, es muy importante para nosotros hacerlo aquí”.

“Para nosotros, el legado de su trabajo, y del trabajo de su padre, es muy importante. Es un recordatorio muy poderoso de su legado, y de nuestra lucha por la independencia”, ha dicho Tsundue, añadiendo que para quienes están en el mundo libre, muchas veces esa libertad se da por sentada.

Jigme Norbu era hijo de Thubten Jigme Norbu, el hermano más mayor de Su Santidad el Dalai Lama, y a su vez reencarnación de Taktser Rimpoché. Él también era un importante activista por la causa tibetana. Jigme Norbu falleció atropellado el lunes pasado cuando estaba a punto de completar la última etapa de su “Marcha por Tíbet” en Florida, Estados Unidos.

El escritor Tsundue también expresó la tristeza de muchos ante el hecho de que Jigme, al igual que su padre y muchos otros, no llegó a ver el regreso a un Tíbet independiente y libre en vida: “Es una lucha muy larga, ha muerto mucha gente. Y la lucha seguirá y habrá independencia. Veremos muchas muertes, pero la lucha por la independencia tibetana seguirá adelante”.

Fuente: Dossier Tibet / The Tibet Post International

Ogyen Trinley Dorje, el “Obama Lama” de WikiLeaks

ElEspectador.com — En los papeles de Wikileaks, el monje Ogyen Trinley Dorje aparece como un “Obama Lama”, con muchas opciones para suceder al Dalai Lama, de 74 años, en el liderazgo de millones de budistas. Tiene 25 años, aunque según la tradición tibetana también cuenta con ocho siglos de experiencia a lo largo de 17 reencarnaciones. Entre sus decenas de miles de discípulos se encuentran Richard Gere y Pierce Brosnan. El décimo séptimo Karmapa, como se le conoce, es la tercera figura espiritual más importante en el budismo tibetano después del Dalai Lama y del Pachen Lama. A diferencia de este último, su autoridad es reconocida tanto por el Gobierno chino como entre los seguidores del Dalai Lama.

Corría febrero de 2009 cuando desde la embajada de Estados Unidos en Nueva Deli emitieron un cable en el que dibujaban el escenario para la sucesión del Dalai Lama. “Nuestros contactos le llaman el Obama Lama, porque es un rostro fresco en la escena del Tíbet, estimulante, que habla tibetano, inglés y chino. Tanto The New York Times como Newsweek han publicado artículos favorables sobre él y él parece encontrarse cómodo bajo la luz de los medios”. No obstante, el cable advertía: “Estos artículos y otros publicados en medios occidentales han simplificado mucho su papel como una posible solución al debate de la sucesión”.

Ese debate se ha vuelto más complejo que nunca desde que el pasado 26 de enero, agentes de la policía india encontrasen en el monasterio donde se hospeda el equivalente a un millón de dólares en 20 divisas distintas, de los cuales casi una décima parte eran yuanes chinos. Varios agentes han declarado que el dinero podría estar destinado a construir una serie de centros afines a China en la frontera con el país vecino. La oficina del Karmapa alega que sólo pretendían comprar un terreno para construir un monasterio donde pudiese vivir el monje y su séquito.

El Dalai Lama ha salido en su defensa enseguida, aunque reconoció que se podría haber registrado “alguna negligencia” respecto a la administración del dinero y que lo mejor era que se investigase todo. El oficial de policía KG Kapoor sometió a un interrogatorio de 50 preguntas al Karmapa, que negó todo vínculo con el Gobierno chino. Kapoor declaró que no había quedado satisfecho con las respuestas y que probablemente volvería a interrogarle. Mientras la policía arrestaba a cinco personas vinculadas con el caso, miles de devotos se manifestaban en India para expresar su apoyo al Karmapa.

El monje había llegado con 14 años a India tras escapar de Nepal en un viaje de más de 1.500 kilómetros recorridos a pie, en todoterreno, a caballo y en helicóptero, hasta llegar con su hermana a la ciudad india de Dharamsala, sede del Gobierno en el exilio del Tíbet. Desde los primeros meses comenzaron los rumores sobre supuestos vínculos con el gobierno chino. Antes de conseguir el estatus de refugiado, el monje fue interrogado por las agencias de espionaje indio y vigilado estrechamente. Ahora, las suspicacias vuelven a aflorar.

La oficina de Su Santidad ha emitido siete comunicados, uno por día, desde el 1 de febrero, negando “la campaña de difamación”. Deki Chungyalpa, portavoz del monje, indicó a este periódico en conversación telefónica que se encuentran “increíblemente sorprendidos” por las acusaciones de espionaje. “No puede haber una cosa más alejada de la realidad”, indicó.

La oficina del monje señala que el dinero incautado eran donaciones provenientes de todo el mundo. Y los yuanes chinos fueron aportados por seguidores del Tíbet. “Nuestra administración intentó adquirir el permiso desde 2002 para depositar las donaciones bajo la Regulación de Divisas Extranjeras. Hasta que esa licencia fuera garantizada, el monasterio guardaría las divisas. Estamos ahora en el proceso de aportar las pruebas a las autoridades”, señala la página web oficial del Karmapa.

Las embajadas de Estados Unidos en India y China seguían muy de cerca desde hacía varios años la sucesión del Dalai Lama
. En un cable despachado desde el consulado de la ciudad china de Chendu en 2007 se contaba cómo el cónsul James A. Bougner consultó con varios monjes “prominentes” de distintos monasterios tibetanos para ver si era posible la reencarnación de una persona en otra sin que hubiese muerto la primera. Es decir, si el Dalai Lama podría reencarnarse en su sucesor antes de morir. Y en efecto, todos los eruditos explicaron al cónsul que era posible y que ya había precedentes del caso. En todas las quinielas aparecía el Obama Lama.

En un cable de 2009 la embajada en India informaba de que la visita del Karmapa al Estado de Bihar fue “impresionante” y que el número de sus seguidores era creciente. “El Congreso de la Juventud Tibetana (TYC) apoya la elección de Karmapa como un carismático regente que podría continuar promoviendo la lucha del Tíbet en la escena internacional”, indicaba el telegrama. Si el asunto se arregla pronto y logra la autorización del Gobierno indio, el decimoséptimo Karmapa pretende viajar el año próximo por primera vez a España.

Reencarnación sí, pero a nuestra manera: “El acto de autoritarismo más absurdo de la historia”

Un artículo de Marga Zambrana – Pekín, 13 feb (EFE)

A punto de retirarse de su cargo como líder espiritual tibetano en el exilio, el Dalai Lama, de 75 años, exige reencarnarse en un país libre y pide votaciones democráticas para la elección de su sucesor, mientras que el régimen comunista chino insiste en prohibir cualquier reencarnación sin su permiso.

Su Santidad el Dalai Lama cortándole el pelo a un joven tulku en una escena del documental "The Unmistaken Child". ¿Veremos al Gran Decimoquinto antes de que fallezca el Gran Decimocuarto?

Calificada por los expertos como el acto de autoritarismo más absurdo de la historia, a la prohibición de Pekín se suman obstáculos como las acusaciones de espiar para China contra el joven Karmapa, de 25 años, tercero en la jerarquía del Budismo tibetano y figura clave en el proceso de sucesión del carismático lama.

“Los altos cargos del Gobierno comunista chino creen que muchos de los problemas que afrontan en el Tíbet desaparecerán cuando muera el XIV Dalai Lama. Están esperando a que fallezca”, señaló a Efe Timothy Johnson, autor de “Tragedia en carmesí. Cómo el Dalai Lama conquistó al mundo pero perdió su batalla con China” (Nation Books, 2010).

China tiene un problema con el Tíbet desde que lo ocupara en la década de 1950: una etnia con una clara identidad formada por cinco millones de habitantes, con una lengua y una religión distinta que reconocen al Dalai Lama como líder espiritual, y político, incluso desde que se exilió a Dharamsala (India) en 1959.

Las políticas étnicas del régimen chino han tenido consecuencias como las revueltas tibetanas de 2008 y las uigures de 2009, con decenas y centenares de muertos civiles, respectivamente, y mientras el Dalai Lama ha cosechado apoyos internacionales en sus siete décadas de mandato, todo parece indicar que morirá fuera del Tíbet.

Ante su inminente muerte, el gobierno aconfesional chino defiende desde 2008 una “reencarnación con su permiso” antes que cualquiera de los intentos del lama por democratizar la elección de su sucesor.

“Los procedimientos de reencarnación tienen que cumplir las convenciones religiosas e históricas. Además, debe ser aprobada por el gobierno central”, señalaba en un medio oficial Shingtsa Tenzinchodrak, uno de los budas vivientes en territorio tibetano adeptos al régimen chino.

“Lo cierto es que el partido gobernante quiere una nueva clase de lamas tibetanos leales a China y no al Dalai Lama. El Partido (comunista) quiere cortar los lazos entre los lamas del altiplano tibetano y el Dalai. No es algo nuevo, Pekín hace lo mismo con el Vaticano y sus prelados católicos en su territorio”, señala Johnson.

Si bien el Dalai Lama ha sugerido, además de la votación, otras vías de reencarnación, en octubre los 150.000 tibetanos que viven exiliados en India, Nepal, EEUU y Europa votaron en primera ronda para reemplazar a Lobsang Tenzin, con el título religioso de Samdhong Rinpoche, como líder de la Administración Central Tibetana.

La segunda ronda está prevista para marzo y pondrá, una vez más, en duda, las acusaciones de Pekín de que el Dalai Lama es una figura heredada del feudalismo con el que acabó el ejército chino, además de un separatista, por reclamar mayor autonomía para el Tíbet.

El exiliado político más famoso del mundo ha dejado claro en los últimos meses que el próximo Dalai lama debe nacer y recibir preparación religiosa en un ambiente libre fuera de China.

En julio, Tenzin Gyatso cumplirá 76 años, y aunque parece gozar de buena salud, está claramente en el crepúsculo de su vida.

Aparte de la votación democrática, el famoso monje ha propuesto que, si se decide que la figura del Dalai debe continuar, se puede votar también a través de un consejo de ancianos lamas similar al del Vaticano; y no descarta que se escoja a una mujer.

Otra de las soluciones que baraja el popular lama es recurrir a la práctica esotérica llamada “madey tulku”, mediante la cual el Dalai puede escoger una reencarnación mientras sigue con vida, “lo que le daría tiempo para prepararlo personalmente”, dice Johnson.

De lo contrario, sería el tercero en la jerarquía tibetana, el Karmapa, quien se ocupará de buscar junto con otros sabios monjes la décimoquinta reencarnación cuando muera el Dalai, pero estos días afronta acusaciones de espiar para China.

Para la activista tibetana Woeser, el principal beneficiario del rumor es Pekín, “porque quieren sacar al Karmapa de India”, donde el joven se refugió en 1992 al huir del Tíbet, considerado el lugar más espiritual del planeta. EFE

Más tibetanos apaleados y detenidos por manifestarse contra una mina china

Policías y militares chinos apenas unos instantes antes de cargar contra los manifestantes junto al monasterio.

Muchos tibetanos, incluido el abad de un monasterio local, fueron brutalmente apaleados y retenidos por protestar contra las obras de minería que se están llevando a cabo en la localidad de Tamo, en el condado de Shethongmon (Shigatse) al sur del Tíbet durante los pasados meses de noviembre y diciembre de 2010, según ha publicado la web del Gobierno Tibetano en el Exilio, Tibet.net. La información asegura que la represión fue llevada a cabo por la policía antidisturbios y otras fuerzas de seguridad, incluyendo refuerzos para que hubiese más agentes armados que manifestantes.

El abad Kelsang, de 49 años, y los monjes Jamyang Tsering (38), Tsewang Dorje (37), Rigzin Pema (35) y Jamyang Rigsang (34) del monasterio de Lingka fueron también detenidos. Además, unos doce tibetanos laicos fueron arrestados, al parecer siendo conducidos a distintos centros de detención cerca de Shigatse.

Cuando los tibetanos de la zona intentaron oponerse a los trabajos, el gobierno local y los responsables de la mina pretendieron una supuesta conciliación con ellos mientras seguían trabajando, pero los tibetanos se negaron a hablar y continuaron protestando desde el 22 de noviembre hasta el 18 de diciembre, cuando se produjo el aplastamiento. La mina es una infraestructura dirigida por el gobierno.

No es la primera vez que las minas chinas atraen las protestas de los nativos tibetanos. Ya en junio del año pasado una treintena de personas fue cruelmente golpeada en el condado de Namling después de que se mostrasen en contra de una mina. Nueve meses después, siguen en paradero desconocido.

Fuente: Tibetan Review

Otro intelectual en paradero desconocido en Tíbet

Que conozcamos un nuevo caso de encarcelamiento varios meses después de producirse es buena muestra de hasta qué punto resulta difícil a los tibetanos facilitar información al exterior.

Kalsan Tsultrim, el intelectual tibetano conocido por su testimonio en video publicado en 2009, fue arrestado el pasado 27 de julio de 2010 en el Condado de Dzoge. A pesar de que miembros de su familia lo han solicitado en repetidas ocasiones, no han recibido ninguna respuesta ni razones sobre por qué fue arrestado. Pero no fue algo inesperado: Kalsang, más conocido por su pseudónimo Gyitsang Takmig, fue considerado sospechoso de un delito de “error político” y había estado escondiéndose de las autoridades durante al menos un año.

Su familia sospecha que su arresto se produjo a raíz de su llamada de atención sobre la situación en Tíbet y el maltrato al que se ven sometidos sus nativos. Grabó y distribuyó 2500 video-CDs hablando de historia tibetana e incluyendo grabaciones de los deseos, aspiraciones, preocupaciones y sueños del pueblo tibetano. También escribió “Compartiendo los pensamientos interiores de mi corazón”, un libro que ilustra las preocupaciones de los tibetanos.

El arresto de Kalsang es un ejemplo más del perfil de intelectual acosado por el régimen chino, y que incluye artistas, escritores, bloggers y otras figuras culturales. Lo que está considerado por la gente como libertad de expresión es, desde la perspectiva del gobierno, una forma de “error político” que puede conducir fácilmente a arrestos ilegales.

Fuente: Dossier Tibet.