Archive | noviembre 2011

Finaliza el plazo dado por las autoridades chinas para que el monasterio de Ragya retire imágenes del Dalai Lama y banderas tibetanas

Todavía no se tienen noticias tras las advertencias de las autoridades chinas, que dieron un plazo de tres días a los monjes del monasterio de Ragya (Amdo Golok) para que se entregasen voluntariamente después de que colgasen del tejado del templo una gran imagen de Su Santidad el Dalai Lama y dos banderas nacionales tibetanas.

“Después de celebrar una reunión en el monasterio, las autoridades chinas locales han advertido a los monjes del monasterio que se rindan voluntariamente en tres días”, ha explicado Gadhen, un antiguo monje de Ragya y que actualmente vive en el monasterio de Sera al sur de la India. “Los monjes han sido advertidos muy seriamente de que cualquiera que se niegue a entregarse voluntariamente, supondrá consecuencias negativas para el monasterio”, ha informado a la web tibetana Phayul.

El retrato del Dalai Lama, así como dos banderas tibetanas fueron desplegadas coincidiendo con una ceremonia religiosa en el monasterio. También hay eslóganes escritos bajo la imagen de Su Santidad y las banderas; ambas imágenes están prohibidas en Tíbet desde la ocupación china y su mera posesión se considera un acto de subversión.

En 2009, Ragya fue testigo de más protestas populares anti-chinas, después del suicidio del monje Tashi Sangpo. Su muerte despertó las protestas de los tibetanos, que tomaron las calles portando banderas nacionales y coreando eslóganes como “Independencia para el Tíbet” o “Larga vida al Dalai Lama”.

El plazo de tres días se cumplió este sábado 27, pero el estricto control al que se ven sometidos todos los tibetanos y la censura informativa no hacen posible saber por el momento qué medidas se han tomado por el momento.

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La policía hace desaparecer a dos monjes más del monasterio de Kirti

Gyamtso

La policía china ha arrestado a dos monjes más del maltrecho monasterio de Kirti, en la región tibetana de Kham, en la zona más oriental del país.

Según se conoció ayer viernes, la réplica de Kirti en el exilio, en Dharamsala (India) identificó a los dos desaparecidos como Gyamtso, de 42 años, y Lobsang Gendhun, de 48. El paradero de los monjes se desconoce.

“El día 21 de este mes, Gyamtso fue detenido en su habitación en el monasterio. Se desconoce la causa de su arresto, así como el lugar en el que está retenido”, dice la nota publicada por el monasterio exiliado.

Anteriormente Gyamtso era profesor, y llegó a publicar muchos artículos en revistas y periódicos de la región.

Lobsang Gendhun

Por su parte, Lobsang Gendhun fue disciplinario* del colegio de Kalachakra en Kirti, y fue arrestado y retenido a mediados de octubre. (* Disciplinario: Monje que se encarga de asegurar que se siguen todas las normas de liturgia, protocolo y disciplina general.)

“Nada más se ha sabido de su situación ni localización actuales”, asegura la nota.

La situación en el monasterio de Kirti y en toda la zona de Ngaba se ha ido endureciendo hasta lo insoportable debido a la constante represión china contra los locales, especialmente después de que en marzo se suicidara prendiéndose fuego el Venerable Phuntsog, el primer monje en autoinmolarse este año.

Según reporteros de AFP que consiguieron infiltrarse en la comarca de Ngaba en octubre, vieron “grandes grupos de soldados de camuflaje con rifles automáticos, bastones de metal con pinchos y extintores. Las calles estaban cortadas y llenas de autocares de policía, camiones militares y otros vehículos armados que bloqueaban las calles”.

Según ha confirmado el monasterio de Kirti en su representación india, China mantiene una gran presencia militar en la zona con “gran cantidad de oficiales chinos disfrazados de tibetanos” para vigilar todos los movimientos de los vecinos de la localidad.

A pesar de la presencia policial y militar, los monjes del monasterio consiguieron el apoyo de miles de tibetanos, que se acercaron el domingo pasado a celebrar con ellos el Ganden Ngamchoe (el aniversario de la muerte de Lama Tsongkhapa), según la nota de prensa: “La congregación ofreció lámparas de manteca y se oyó corear eslóganes de homenaje a los mártires que se prendieron fuego en los últimos meses”, ha podido confirmar Kirti.

Fuente: Phayul / United Nations for a Free Tibet.

Kalon Tripa: “La Primavera Árabe refuerza la universalidad de la libertad y los derechos humanos”

El Ministerio de Asuntos Exteriores suizo expresó ayer que las auto-inmolaciones en Tíbet y la desesperación que expresan son “muy preocupantes”. La declaración fue publicado a última hora del lunes asegurando que la situación de los Derechos Humanos en China y especialmente de los tibetanos es continuamente sujeto de discusiones entre Suiza y las autoridades chinas.

Un grupo de tibetanos recibe al Kalon Tripa en el aeropuerto de Berna (Suiza)

Esa misma mañana, el Kalon Tripa, Lobsang Sangay, se reunía con altos representantes del Ministerio en Berna. Unos cuarenta tibetanos, vestidos con trajes tradicionales, dieron la bienvenida al Primer Ministro tibetano en el exilio a su llegada a la capital para entrevistarse con la diplomacia suiza.

En la reunión indicó que las doce inmolaciones registradas en Tíbet desde el pasado 16 de marzo no son tan sólo un número, sino doce seres humanos de nacionalidad tibetana: “Los seres humanos, si se les ofrece la oportunidad de elegir, elegirían vivir. Pero la situación tan desesperada del Tíbet bajo el poder chino ha conducido a esta situación tan trágica”, dijo.

Expresó además su aprecio y agradecimiento al gobierno y al pueblo de Suiza y a la Cruz Roja por su apoyo al pueblo tibetano desde los años 60. Suiza fue el primer país fuera de Asia en aceptar oficialmente refugiados tibetanos. En la actualidad acoge a la mayor comunidad tibetana en Europa. También dio las gracias al gobierno suizo por su contínuo apoyo a la defensa de los Derechos Humanos.

Durante el encuentro, el Kalon Tripa también dijo que el pueblo tibetano ha vuelto a apostar por el Camino Medio al haberle elegido en las urnas, ya que esa es su política de actuación.

En cuanto a su relación con los chinos, Sangay dijo que durante los dieciséis años que pasó en la universidad de Harvard organizó cinco conferencias con escolares que viajaban desde China. Su Santidad el Dalai Lama acudió a dos de ellas: “Llevo un archivo de diálogos con los chinos. Requiere resistencia, paciencia y compasión tratar con ellos. Con el paso del tiempo la gente cambia. Necesitamos crear un ambiente propicio para este cambio”.

Respecto a su papel como nuevo líder político tibetano desde que el Dalai Lama abandonase su cargo, asegura que “es difícil. Un reto. Nosotros los tibetanos tenemos que hacerlo. Los tibetanos dentro de Tíbet están sacrificando sus vidas por la causa”, dijo.

Hablando sobre los movimientos revolucionarios como el 15-M en España, el movimiento Ocuppy estadounidense o la Primavera Árabe, el líder tibetano dijo que los cambios que han tenido lugar en algunos países árabes refuerza la universalidad de la libertad y los Derechos Humanos.

El Kalon Tripa mantuvo también un encuentro privado con Maya Graf, vicepresidenta del Grupo Tibetano en el Parlamento Suizo. Graf instó a China a respetar los derechos humanos básicos del pueblo tibetano. Cualquier Tratado de Libre Comercio entre Suiza y China, dijo Graf, debe pasar por los derechos humanos de los tibetanos, incluida la cuestión medioambiental.

Mientras se dirigía a los medios junto a Maya Graf, Lobsang Sangay dijo que los países que hacen negocio con China no se han beneficiado y que, de hecho, se enfrentan a pérdidas. Hizo un llamamiento a estos países -entre los que se encuentra España- para que hablen de Derechos Humanos de forma más enérgica, y pidió al gobierno de Suiza que exprese su preocupación por la presente situación en Tíbet, haciendo hincapié en el hecho de que los tibetanos no tienen nada contra el pueblo chino, ni tampoco contra China como nación: “Estamos en contra de la línea dura de las políticas represivas que lleva a cabo el gobierno chino. Los tibetanos merecen libertad: Religiosa, de Derechos Humanos, y de expresión”.

Hoy el Kalon Tripa ha viajado a Berlín para una serie de reuniones con miembros del Parlamento alemán, además de dirigirse a la comunidad tibetana que vive en Alemania.

Durante su gira por Europa, además de Suiza y Alemania, Lobsang Sangay visita también Francia, Suecia, Noruega y Bélgica.

Monje recientemente inmolado en Nepal consigue escapar a la India

La Gran Stupa de Boudhanath está protegida como Patrimonio de la Humanidad de la ONU y es el monumento más famoso de Kathmandú (Nepal).

El monje tibetano que se auto-inmoló en Kathmandú el 10 de noviembre, desatando una auténtica caza de tibetanos por parte de la policía nepalí, ha realizado una dramática huida a la India.

El monje, de 45 años de edad y de nombre Buthi, llegó a Dharamsala esta misma mañana -hora local- siendo admitido en el Hospital Delek.

En declaraciones a la web Phayul, el monje ha dicho que la reciente ola de “sacrificios inspiradores” de tibetanos dentro de su propio pais y la creciente represión por parte de las autoridades de Nepal le hicieron sentirse obligado a tomar ese último paso.

“Intenté quemarme el 11 de octubre, pero uno de mis amigos se enteró de mis planes y lo evitó. Así que el 10 de noviembre, de manera discreta llevé a cabo mi plan y me prendí fuego en medio de la gente en Boudhanath, en Kathmandú”, ha explicado el Venerable Buthi.

Ven. Buthi recuerda que los simpatizantes pro-tibetanos en Nepal, que también le ayudaron durante su recuperación y exilio, se han mantenido bajo estricto secreto.

“Me atendieron en una casa particular y después algunos tibetanos me dejaron en moto en Siliguri, en el estado fronterizo de Bengale Oeste, en la India, y a partir de ahí, llegué aquí [Dharamsala] en tren”, dice el monje.

Según informaciones, después del incidente la situación en la zona de Boudhanath se ha vuelto muy tensa, con montones de policías nepalís realizando una auténtica caza de tibetanos a gran escala, interrogando a gente de la ciudad y supervisando muy detenidamente ese barrio. En su histérica búsqueda de Buthi, la policía y agentes de la inteligencia nepalí también registraron hospitales y viviendas particulares de tibetanos. De momento no se ha querido publicar ninguna imagen de Buthi por temor a que la policía le encuentre.

Tenzin Tsundue, Presidente Regional del Congreso de la Juventud Tibetana en Dharamsala ha dicho, en declaraciones a Phayul, que su organización se está ocupando de cuidar al monje y ha expresado su confianza en que Bhuti no tenga problemas en la India: “Ya ha obtenido su certificado de registro así que no debería tener problemas” explica, refiriéndose al documento oficial del gobierno de la India que le reconoce y ampara como refugiado.

Yangzom, un médico del hospital ha explicado a Phayul que Bhuti ha sufrido quemaduras en alrededor del 15 o 20 de su cuerpo: “Ambos brazos tienen heridas por quemadura y además los tiene infectados por no haber recibido atención médica adecuada mientras escapaba de Nepal a India”, dice. “El paciente necesita seguir ingresado durante al menos una semana”.

El Congreso de la Juventud Tibetana tiene pensado hacerse cargo del monje incluso después de ser dado de alta: “Alquilaremos una habitación para él y le dejaremos quedarse ahí después de salir del hospital”, dice Tsundue.

Bhuti, que no tiene parientes en la India, ha explicado a Phayul que tiene pensado seguir adelante como activista por el Tíbet: “Estoy decidido a dar mi vida por Tíbet con la esperanza de que mi sacrificio ayude a la causa tibetana”.

El gobierno chino anuncia descaradamente que sobornará a los monjes tibetanos

El jefe del Partido Comunista Chino en el Tíbet dijo que los monjes, que dependen de sus familias o de donaciones para subsistir, en un futuro tendrán derecho a acceder a pensiones, seguro médico y gastos de subsistencia.

 

También se les daría un mayor acceso a agua corriente, electricidad y televisión.

 

El corresponsal de la BBC en Pekín, Michael Bristow, dice que China parece estar tratando de ganar la lealtad de los monjes y monjas tibetanos después de que algunos de ellos se prendieran fuego en los últimos meses en aparente protesta contra el gobierno chino.

“Me prendí fuego para que se hable de los derechos humanos en Tíbet”

Hace una semana Megmar Tenzin, de 26 años, tomó una botella con disolvente para pintura, se roció con ella y trató de inmolarse a las puertas de la Embajada de China en Nueva Delhi. (Ana Gabriela Rojas – El País)

 

 

“No tuve éxito. Hubiera preferido morir. Me prendí fuego para que se hable de los derechos humanos en Tíbet”, dice contundentemente Megmar Tenzin. Este tibetano es uno de los últimos en la lista de la docena que se han prendido fuego este año. Les llaman los “mártires en llamas” y la mayoría son monjes y monjas. Muchos han muerto y la mayoría se concentra en Sichuan, en el suroeste de China.

 

Tenzin asegura que su acción, la primera fuera de China, fue como apoyo a “mis hermanos que han sacrificado sus vidas”. Hace una semana el joven de 26 años tomó una botella con disolvente para pintura que había en su casa, que está en remodelación. Después tomó un autobús que lo llevó hasta la puerta de la Embajada de China en Nueva Delhi. Allí se roció con la sustancia y encendió su mechero. Ardió por unos segundos, “pero los guardias de la Embajada llegaron en unos segundos con extintores. Me sorprendió que llegaran tan rápido”.

 

El tibetano narra así su historia en el modesto hotel en el que está al cuidado de la comunidad tibetana en el enclave de refugiados en Nueva Delhi, Majnu Ka Tila. Aquí es donde nació y creció Tenzin y es muy conocido entre los vecinos. Decenas se han acercado a verle. Él les recibe acostado en la cama con su camisa con motivos tropicales. “Es un verdadero héroe”, dice Ba Palden un viejo amigo activista que llega a mitad de la entrevista.

 

En su receta medica dice que tiene del 15 al 20% del cuerpo con quemaduras profundas, todas bajo una escayola en toda la pierna izquierda. La enfermera encargada asegura que necesitará cirugías de reconstrucción.

 


Tenzin cuenta sus dos motivos para inmolarse: “Llamar la atención internacional hacia la falta de derechos humanos en Tíbet y apelar a los tibetanos para que sigamos responsabilizándonos por la causa”. Como la mayoría de los jóvenes en el exilio, dice sentir frustración: “Occidente no se atreve a condenar a China por intereses económicos”.

 

Lleva siete años en el activismo, algunos de ellos en el Congreso Tibetano de la Juventud. Asegura haber sido golpeado y encarcelado siete veces por protestar. Le prometió a su padre moribundo que lucharía por la causa tibetana. “La primera vez que mi padre estuvo orgulloso de mí fue cuando me encarcelaron la primera vez”. Su madre adoptiva, que en realidad es su tía, se enojó cuando supo que intentó quemarse: “No por lo que quise hacer, sino porque no le avisé”, asegura. Al menos, dice que en India tiene la posibilidad de que su mensaje llegue al mundo, pero los tibetanos dentro de Tíbet son acallados.

 

Excusa su acción, controvertida desde el punto de vista de la religión budista: “No lo hice por beneficio propio, sino por mis hermanos, debo hacer algo por sus derechos”. Reconoce que de haber muerto no hubiera cambiado nada la situación en Tíbet, “pero al menos hubiera llamado un poco la atención y se estaría hablando más de eso.

 

El Dalai Lama no ha condenado las inmolaciones, que se prevé puedan seguir ocurriendo. La semana pasada hubo otro intento de un joven monje en Katmandú. En una visita en Japón, el líder espiritual de los tibetanos aseguró que tras estos sacrificios está el “genocidio cultural” de China que tiene en una situación “desesperada” a esta comunidad.

¡Actúa! Pide al gobierno español que pida explicaciones al chino por sus políticas en Tíbet

 

Ayer domingo, ¡Libertad Para Tíbet! lanzó una iniciativa que espera contar con el máximo de vuestra colaboración. Por medio de la plataforma Actuable, ya podéis tener la oportunidad de hacer llegar, en cuestión de segundos, una carta al Embajador de España en China para que pida a su gobierno explicaciones por el maltrato sufrido de forma sistemática por los tibetanos.

El texto que recibirá la Embajada es el siguiente:

 

Estimado Sr. Embajador,


Como bien sabrá usted, el Partido Comunista de China alcanzó el gobierno de dicho país en 1949, produciéndose tiempo después, bajo el mandato de Mao Zedong, lo que se daría en conocer como la “Revolución Cultural” y lo que China llamó la “liberación pacífica del Tíbet”.


Dicha liberación, en realidad, fue una invasión militar que tuvo lugar de la forma más espantosamente violenta que uno pueda imaginar. Los monjes budistas fueron obligados a fornicar en las calles, las cabezas de ciudadanos inocentes eran exhibidas como trofeos, se destruyeron miles de edificios de antigüedad y valor incalculables y, lejos de ser liberados, los tibetanos se convirtieron en ciudadanos chinos. Ciudadanos de segunda clase, por supuesto.


Desde que el gobierno tibetano mostrase su buena voluntad firmando de buena gana el Tratado de Diecisiete Puntos y poco después comprobase que las intenciones de China no eran ni tan sinceras ni tan bienintencionadas como habían pretendido hacer ver, lo que acabó con el exilio del Gobierno del Tíbet y muchos de sus ciudadanos a la India, la vida cotidiana de millones de ciudadanos tibetanos se ha convertido en una auténtica pesadilla y China continúa mintiendo, manipulando y riéndose descaradamente ante la Comunidad Internacional respecto a sus políticas para con Tíbet.


Buenos ejemplos de dichas políticas son, entre otros, el secuestro de Su Santidad el Panchen Lama, la insistencia en tildar a Su Santidad el Dalai Lama de “terrorista” o “separatista”, el absoluto desprecio por el medio ambiente tibetano, el acoso policial y militar permanente a los monasterios, la obligación de someterse a programas de “educación patriótica”, los planes de reubicación masiva tanto de familias chinas como de familias tibetanas siempre a favor de las primeras, las amenazas y sobornos a Nepal para que viole su acuerdo con ACNUR para la protección de los refugiados tibetanos en su territorio y un muy largo etcétera.

 

Más de un millón de tibetanos han muerto por causa directa o indirecta de las políticas chinas en Tíbet desde aquella “Revolución Cultural” y aun hoy en día, cuando China despunta como una de las potencias mundiales más importantes del siglo XXI, la Comunidad Internacional, incluso siendo consciente de estas atrocidades, sólo parece tener ojos para los acuerdos comerciales, obviando por completo cualquier tipo de compromiso para con la realidad del pueblo tibetano incluso a pesar del gran número de organizaciones, asociaciones e iniciativas que pretenden llamar la atención sobre este asunto.


Es por esto que le ruego ponga en marcha, a la mayor brevedad posible, las medidas que estime más adecuadas para pedir al Gobierno de China responsabilidades sobre la situación de discriminación que sufren los tibetanos en su propia tierra y explicaciones convincentes más allá de la política habitual de “aquí no ha pasado nada” tan característica del ejecutivo chino.


Sin otro particular y deseoso de conocer de qué medidas pondrá en marcha al respecto, agradeceré una respuesta por su parte.


Muchas gracias,


Haz click en la imagen de arriba o utiliza el pequeño formulario verde que aparece desde ahora en la columna derecha de este blog para colaborar. Esta iniciativa estará vigente durante mucho tiempo, hasta noviembre de 2015, cuando finalice la próxima legislatura del gobierno de España y que está a punto de comenzar.

 

Recuerda: Cuanta más gente participe y más difusión tenga la iniciativa, más personas estarán concienciadas sobre qué ocurre en Tíbet y poco a poco esperamos que este triste conflicto pueda ocupar el espacio y la atención que se merece por parte de la sociedad y los medios de comunicación, así que comparte el enlace en las redes sociales en las que participes. Muchas gracias.