Nueve peregrinos tibetanos son retenidos, maltratados y multados durante nueve días en la frontera con Nepal.

 

El Centro de Recepción de Refugiados Tibetanos en Kathmandú.

La policía fronteriza china ha expulsado por la fuerza a un grupo de peregrinos tibetanos que intentaban volver a su país desde Nepal, tras confiscar sus permisos de residencia y haberlos retenido durante una semana.

 

Se calcula que hay unos 20.000 refugiados tibetanos en Nepal, y Pekín es cada vez más agresiva, exigiendo al gobierno de Kathmandú que restrinja sus actividades y tome medidas represivas contra ellos.

 

El grupo de peregrinos expulsado a Nepal era originario de la prefectura tibetana de Nagchu y se componía de cinco hombres y cuatro mujeres, de entre 20 y 50 años de edad. Todos ellos recibieron brutales palizas durante dos días por parte de la policía china y luego fueron puestos a disposición de las autoridades de inmigración nepalíes. Un oficial chino les acompañó personalmente a Kathmandú.

 

Ahora, los oficiales nepalíes reclaman grandes sumas de dinero para ponerlos en libertad, pidiendo primero 9.000 rupias (unos 82 euros), después 10.000 (92 euros) y finalmente 100.000 rupias a cada uno de ellos (lo que se traduce en casi 8.200 euros en total, una auténtica fortuna para un tibetano).

 

Según ha declarado Sambhu Lama, de la organización pro-derechos humanos nepalí HURON, el grupo llegó por primera vez a Kathmandú a mediados de diciembre, al parecer con intención de quedarse. Los tibetanos tienen pleno derecho a quedarse a vivir en Nepal, ya que según una resolución de la ONU, son considerados refugiados políticos: “Vivieron en el Centro de Recepción de Tibetanos y se registraron allí”, dice Sambhu Lama.

 

Fueron identificados como las mujeres Tenzin Chonzom (49), Quma Tenzin Sangmo (44), Sonam Lhandon (20), Luse (40) y los hombres Tamding (23), Tenzin Higual (26), Du Wang (20), Lu Sang (25) y Dam Cheng (20).

 

Antes de ser entrevistados para concederles asilo, el grupo decidió viajar a la India en enero para acudir a la celebración de Kalachakra, dirigida por Su Santidad el Dalai Lama, para volver después al Tíbet: “Fueron a Kalachakra, hicieron peregrinación por la India, y se quedaron allí durante unos meses porque les llegaron rumores de que se habían establecido campamentos de reeducación [patriótica china] en Tíbet para los peregrinos que habían estado en Kalachakra. Sólo decidieron volver a Tíbet cuando supieron que aquellos peregrinos ya estaban siendo puestos en libertad y la situación parecía haberse calmado”.

 

La policía los paró en la frontera entre Nepal y Tíbet ya que, según los agentes chinos, no tenían “el pase correcto” para volver a entrar. El grupo fue retenido y maltratado durante nueve días antes de ser devuelto a las autoridades de Nepal.

 

Ahora se enfrentan a multas por entrar ilegalmente en Nepal -recordemos una vez más que los tibetanos tienen derecho a entrar y solicitar asilo en ese país- y otras supuestas “faltas”, dice Sambhu Lama, explicando que cuando puedan pagar las multas serán trasladados a la frontera con India, acompañados por un oficial de inmigración nepalí.

 

“Sin embargo, los detenidos no tienen nada de dinero para poder costear las multas, así que nos hemos puesto en contacto con organizaciones tibetanas en Kathmandú para que nos ayuden”, dice.

 


Recuerda que la labor de SanghaVirtual.org y ¡Libertad Para Tíbet! es imposible sin tu ayuda. Por favor, considera hacer un donativo ahora. Muchas gracias.



Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: