Archive | enero 2013

Dieciséis maestros budistas de Lhasa llevan dos semanas retenidos por China

Monjes en Drepung, a pocos kilómetros de Lhasa (Tíbet).

Las autoridades chinas en Tíbet han detenido a dieciséis de los monjes más destacados de los tres grandes monasterios de Ganden, Sera y Drepung, además del Tsug-la Khang.

Los monjes fueron trasladados sin previo aviso por la policía con la excusa de mantener una reunión con oficiales chinos en la región de Lhasa el pasado 14 de enero. Desde entonces no se ha vuelto a saber nada de ellos, lo que está haciendo crecer la ansiedad y la tensión entre la comunidad monástica de los que suelen ser considerados los tres monasterios budistas más importantes del mundo. Por su parte, el Tsug-la Khang está situado en pleno centro de Lhasa, cerca del Potala.

Los desaparecidos que han podido ser identificados son los siguientes. En Drepung:

-Jampel Lhaksam, abad.
-Ngawang, instructor de cantos budistas.
-Ngawang Dhonden, lama.
-Ngawang Pelsang, lama.
-Samten, lama.

En Sera:

-Migmar, vigilante de Vinaya.
-Samten, instructor de cantos budistas.
-Ngawang, lama.
-Tashi Gyaltsen, lama.

En Ganden:

-Kalden.
-Lobsang Ngodup.

En Tsug-la Khang:

-Lhundrup Yarphel.
-Tseten Dorjee.
-Ngawang Lophel.

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Fallece intoxicado un joven tibetano cuando intentaba auto-inmolarse

Un adolescente tibetano fue encontrado muerto ayer, con el cuerpo empapado de queroseno y mecheros en las manos, por lo que se sospecha que falleció intoxicado, en la región de Luchu, en Tíbet oriental.

El pasado 19 de enero, según se supo ayer, se recuperó el cadaver de Jigjey Kyab, de 17 años, de una concurrida calle de Shigtsang Pungkor (Luchu). Según Lhamo Kyab, ex-preso político y ahora residente en Dharamsala, “Jigjey Kyab hizo el intento de inmolarse pero parece que murió antes de prenderse fuego. Parece ser que consumió algún veneno antes de inmolarse, para asegurarse de que moriría antes de acabar vivo en manos de las autoridades chinas”.

En otras ocasiones, los tibetanos que se han inmolado y han sobrevivido bajo custodia china han sufrido amputaciones de todo tipo de miembros, abuso verbal, interrogatorios y todo tipo de maltratos y torturas, no solo por parte de la policía sino también de los propios sanitarios chinos en los hospitales. A día de hoy, hay más de una docena de tibetanos muy malheridos o tal vez muertos de los que no se sabe nada.

Tras el incidente del joven, la policía china visitó a su familia para interrogarles e intimidarles.

Jigjey Kyab's last hand written note.Junto a su cama dejó una nota (en la foto) que fue encontrada por sus familiares posteriormente. En ella dice: “Rezo por que mis aspiraciones se vean cumplidas. Si eres hijo de tu madre, levántate. Hijos de la Tierra de las Nieves, levantaos. Cantores de la Tierra de las Nieves, levantaos. Que Su Santidad el Dalai Lama viva miles de eones. Mi respeto al león blanco de las nieves. Mis oraciones y felicidad para el Tíbet”.

Además, en la nota hizo un emotivo llamamiento a sus padres: “Padre y madre, tengo la esperanza de que os cuidaréis. Sois las personas más cariñosas de este mundo. Os devolveré vuestra amabilidad en la próxima vida”.

Según la misma fuente, Jigjey Kyab fue incinerado el día 22, tras recibir presiones y amenazas por parte de las autoridades.

Jigjey deja a su padre, Dhugkar Kyab, a su madre, Dekyi Tso, y a su hermana, Choekyong Tso. Sus padres le recuerdan como “un chico muy obediente y de buenos modales, muy patriótico y que sentía con fervor las inmolaciones”.

En la misma región de Luchu ya se han producido cuatro inmolaciones, sin contar con este último intento fallido.

 

 

 

Cuatro monjes condenados a prisión sin cargos conocidos en Tíbet

Cuatro jóvenes monjes tibetanos han recibido duras condenas de prisión sin que se sepa por qué estaban detenidos, como parte de la represión china.

Los cuatro son residentes del monasterio Gyalrong Tsodun Kirti (en la foto) en Ngaba y han sido identificados como Namsey (18), Yarphel (18), Lobsang Sangye (19) y Asung (22).

Según el Centro Tibetano por los Derechos Humanos y la Democracia (TCHRD) en un comunicado hecho público ayer lunes, el Juzgado Intermedio Popular de Barkham confirmó la sentencia hace unos días.

Namsey ha sido condenado a diez años, mientras que Yarphel se someterá a una pena de seis años. Lobsang Sangye y Asong, por su parte, han sido condenados a dos años y dos años y seis meses, respectivamente. Según la organización, “no se conocen los cargos por los que han sido condenados, pero fuentes locales dicen que podrían haber sido condenados por sospechas de que hubieran estado involucrados en los casos de auto-inmolaciones que han tenido lugar en el monasterio en 2012”.

El 30 de marzo pasado, los monjes Chime Palden y Tenpa Dhargyal se prendieron fuego para protestar contra China. El primero falleció en el acto, y el segundo una semana después. Cuatro meses después, otro monje llamado Lobsang Lozin se inmolaba en la gompa principal, falleciendo el mismo día. Después de estos sucesos, el monasterio se ha visto constantemente acosado por las autoridades chinas, asegura el TCHRD.

Los cuatro monjes sentenciados se encuentran entre los cinco que fueron arrestados en agosto en sendas redadas nocturnas. El quinto fue Thubwang Tenzin, que sigue en paradero desconocido. Según la sede en Dharamsala del monasterio, agentes de policía armados han estado llevando a cabo redadas de madrugada en todos y cada uno de los dormitorios de los monjes de Kirti, pegando palizas e interrogándoles a punta de pistola.

Gyalrong Tsodun Kirti está a unos 80 kilómetros al norte de la ciudad de Barkham y es uno de los monasterios de tradición Gelugpa más grandes de la región.

Dhondup Wangchen continúa aislado y es trasladado a una prisión de mujeres chinas

Después de sufrir maltratos durante meses de confinamiento aislado en un campo de trabajos forzados en Siling, Tíbet oriental, el cineasta tibetano Dhondup Wangchen, autor del documental “Dejando el miedo atrás” ha sido trasladado a una prisión de mujeres.

La organización suiza Filming For Tibet, productora del documental y que se dedica a apoyar el trabajo de cineastas tibetanos, ha dicho que es algo muy extraño, ya que ha sido trasladado a la Prisión Femenina de la provincia china de Qinghai.

Wangchen, que aprendió de forma autodidacta, concibió y filmó “Leaving Fear Behind” para mostrar la vida cotidiana en el Tíbet a pocos meses de los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. Fue arrestado el 26 de marzo de ese año por grabar entrevistas con tibetanos anónimos que compartían su visión de los Juegos, Su Santidad el Dalai Lama y las políticas chinas en Tíbet.

Poco después de que las imágenes que ya tenía filmadas se pudieron filtrar al exilio, Wangchen desapareció a manos de las autoridades chinas. Fue sentenciado a seis años de prisión por “subversión” el 28 de diciembre de 2009 en un juicio secreto. En enero de 2010 se le negó la posibilidad de apelar. Poco más se supo de él hasta que su familia pudo visitarle el 15 de enero de 2013. En su encuentro, les aseguró que le habían maltratado en el Campo de Trabajo de Xichuan y que había pasado meses totalmente aislado a partir de marzo de 2012, aunque ya se encontraba encarcelado en condiciones menos malas.

Ni Wangchen ni sus parientes tienen ni idea de por qué se le traslada ahora a una cárcel de mujeres donde no hay ningún otro preso político tibetano y todas las internas son chinas, según dice Gyaljong Tsetrin, primo de Dhondup y presidente de Filming For Tibet: “Aunque nos alivia saber que Dhondup Wangchen tiene una salud estable, compartimos su preocupación al asegurar que se siente aislado y totalmente solo en la cárcel. Todavía queda más de un año hasta que haya cumplido su sentencia de seis años por hacer su documental, y queremos que esta vez Dhondup no sufra maltratos y se le facilite acceso a libros para que pueda estudiar, algo que ha solicitado una y otra vez y se le ha prohibido”.

A pesar de la relativa mejora de su situación, Wangchen contrajo hepatitis B en la cárcel y en general tiene muy mala salud.

El año pasado el Comité de Protección del Periodista quiso arrojar luz sobre la situación al otorgarle el Premio Internacional a la Libertad de Prensa y se reconoció su esfuerzo y valentía “al arriesgar su vida y su libertad para desvelar abusos de poder y violaciones de los derechos humanos”.

“Leaving Fear Behind” ya ha sido estrenado en más de treinta países con la ayuda de Lhamo Tso, su esposa, que viaja incansablemente dando a conocer su historia y su trabajo, además de solicitar una y otra vez la puesta en libertad de su marido.

El pasado mes de noviembre, el monje Golog Jigme Gyatso fue hecho desaparecer en circunstancias poco claras. Las autoridades chinas ofrecen una recompensa de 30.000 euros a quien ofrezca pistas sobre su paradero. Por su parte, los tibetanos están seguros de que todo es una farsa, y es un secreto a voces que fue la propia policía china quien se lo llevó, acusándole de asesino por haber ayudado a realizar el documental. Muchos creen que murió en prisión a causa de las torturas a las que fue sometido.

ÚLTIMA HORA: Nueva inmolación tibetana junto al monasterio de Bora

Según se ha confirmado, otro tibetano se ha prendido fuego hoy en la región de Bora (Labrang) para protestar contra la represión China e intentar llamar la atención de una comunidad internacional que sigue mirando hacia otro lado.

Kunchok Kyab, de 23 años, se ha inmolado junto al monasterio de Bora alrededor de las 12 del mediodía, hora tibetana. Aunque no está confirmado al cien por cien, parece que ha fallecido. Deja esposa y un bebé de diez meses y se espera que se conozcan más detalles a lo largo del día. La de Kunchok Kyab es la tercera inmolación en lo que va de año, apenas tres semanas, y la número 98 dentro del Tíbet desde 2009.

La muerte se ha producido muy cerca de donde se inmoló Sungdue Kyab el pasado 2 de diciembre, a pesar de los esfuerzos de la Administración Central Tibetana que desde Dharamsala insiste una y otra vez en que dejen de sacrificarse de este modo, temiendo consecuencias todavía peores por parte de China.

Novedades sobre la muerte del último mártir tibetano

“Mi hijo murió por la justicia y la libertad del pueblo tibetano. No siento un ápice de arrepentimiento”, ha dicho Kyogpo, padre del último mártir inmolado en Tíbet. Hizo esta declaración a un grupo de conocidos que fue a darle el pésame.

El inmolado -de nombre Drubchog aunque en un primer momento se reportase como Tsering Phuntsok- se suicidó el 18 de enero en la región de Khyungchu y falleció en el acto. La policía china se lo llevó inmediatamente a la cercana localidad de Barkham.

Según Sonam, un exiliado residente en Suiza, las autoridades chinas lo incineraron el mismo día sin informar a ningún pariente.

Según se ha sabido ahora, la inmolación tuvo lugar cerca de una pista de baloncesto en la localidad de Drachen, junto a un cruce de carreteras frecuentadas por mucha gente: “Antes de prenderse fuego, Drubchog gritó ¡Gyalwang Tenzin Gyatso! (Santidad Dalai Lama) con las manos unidas en oración”, ha explicado Sonam a la web de noticias Phayul gracias a contactos en la zona.

Tras la protesta, la Policía Armada se presentó en Drachen y rodearon toda la región. Desde entonces, todos los vecinos tibetanos viven “en un ambiente muy tenso, de miedo y ansiedad”.

Según el monasterio de Kirti en el exilio en Dharamsala, Drubchog tenía 28 años y deja esposa, Rigpa, y dos hijas de cinco y tres años. Desde 2009, un total de 97 personas se han inmolado, un centenar si contamos los casos registrados fuera del Tíbet.

El Centro Tibetano por los Derechos Humanos y la Democracia informaba hace pocos días en su informe anual para 2012 que el Tíbet está completamente blindado a los medios de comunicación independientes, observadores de la ONU, delegaciones internacionales, visitantes extranjeros -a excepción de chinos, evidentemente- y el bloqueo en las comunicaciones se ha convertido en algo cotidiano, todo ello con la única intención de que no se conozcan las violaciones de Derechos Humanos en el resto del mundo.

ÚLTIMA HORA: Se produce en Tíbet la 100ª inmolación contra la represión china

Según acaba de informar Voice Of Tibet, hoy a las 15:00 -hora local- se ha alcanzado la dramática cifra de 100 tibetanos que se prenden fuego en lugares públicos como forma desesperada de protesta contra la ocupación y represión chinas en su país.

Todavía no se tienen más detalles, pero al parecer ha sido en Ngaba (Amdo) y se trataría de una persona llamada Phuntsok que falleció en el acto. Un valiente testigo presencial ha conseguido hacer llegar esta imagen al exilio.

ACTUALIZACIÓN: Se ha sabido además que el suceso ha ocurrido en la aldea de Drachen, condado de Marthong, distrito de Ngaba (Amdo) a las 15:15 h.