Un tibetano sucumbe a nueve meses de agonía tras ser brutalmente agredido por la policía china

Un hombre tibetano murió el 17 de noviembre tras una lenta agonía nueve meses después de resultar herido por una agresión de la policía china en marzo pasado, ha desvelado ahora el TCHRD.

Gyerig Thar, de 35 años, murió en un hospital de Siling. Con heridas graves a causa de la violencia policial tras una protesta, Gyerig Thar pasó nueve meses en el hospital sin posibilidad de pronunciar una sola palabra. Fue trasladado a varios otros hospitales en los que fue sometido a tres operaciones en el cerebro, pero sus parientes tuvieron muy pocas esperanzas de que llegase a sobrevivir, incluso cuando se encontraba recibiendo tratamiento. Al parecer, estaba tan débil que apenas conseguía retener la comida o la medicación en su organismo.

Gyerig Thar participaba junto a un millar de tibetanos en una manifestación pacífica el pasado 18 de marzo en Ba Dzong (condado de Gepasumdo) tras el arresto arbitrario de cincuenta monjes del monasterio de Shingtri, también conocido como monasterio de Ba Shangtre. Tres días antes, los monjes de Shingtri protestaban de forma pacífica pidiendo el regreso del Dalai Lama a Tíbet, libertad para el pueblo tibetano y un trato equitativo del idioma tibetano.

Gyerig Thar se sumó a la protesta pidiendo la liberación de los monjes. Se concentraron ante la oficina gubernamental en la localidad y exigieron la puesta en libertad de los detenidos. Tras varias horas esperando, los funcionarios les dijeron que los monjes serían liberados muy pronto. Cuando pasadas varias horas más seguían sin novedad, volvieron a protestar de nuevo. En ese momento apareció la Policía Armada, acabando con la concentración por la fuerza bruta. Según los testigos, los agentes se sirvieron de la fuerza llegando a arrojar gas lacrimógeno y explosivos para reprimir la protesta. Otros aseguran haber visto a policías lanzando granadas contra ellos. Algunos más aseguran que uno de los heridos de más gravedad fue un niño de doce años, que murió. Todos los heridos fueron hospitalizados bajo vigilancia policial; en Tíbet, ser llevado al hospital bajo custodia de las autoridades es garantía casi total de recibir palizas y torturas, incluso por parte de los propios médicos chinos, que colaboran abiertamente con los funcionarios armados incluso a la hora de maltratar a los tibetanos ingresados. Un gran número de mujeres tibetanas sufre de graves problemas de salud porque prefieren no acudir a ningún centro médico chino, ya que muchas de las que lo hacen, salen del hospital esterilizadas químicamente o, simplemente, sin órganos genitales.

Gyerig Thar nació en la aldea de Gon-gongma Tagkor, en Ba Dzong (prefectura de Tsolho). Deja una familia de diez miembros, entre ellos su padre Gonpo, su madre Tsering Tso, y a sus hijos, Chagthar Gyal y Taglha Tsering, de trece y diez años respectivamente.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: