Archive | marzo 2011

El Parlamento en el Exilio acepta la retirada política del Dalai Lama

DHARAMSALA, India — El Parlamento tibetano en el exilio aceptó este viernes en Dharamsala (norte de India) la retirada política del Dalai Lama, mediante una votación por unanimidad de varias resoluciones tendentes a modificar la estructura del movimiento, anunció a la AFP un miembro del parlamento.

“Era una decisión difícil: enmendar la constitución y separar a su Santidad de la política tibetana, pero él lo hace por el bien de los tibetanos a largo plazo”, declaró ese parlamentario, Karma Yeshi.

A sus 75 años, el Dalai Lama anunció la semana pasada su intención de renunciar a su papel político como jefe del movimiento de los tibetanos en el exilio, esencialmente simbólico, y de transmitir sus responsabilidades a un nuevo primer ministro con más poderes.

 

Entrevista con Lobsang Sangay: “El Tíbet independiente es posible. Nadie creía en el fin de Mubarak”

El diario El País se ha entrevistado con Lobsang Sangay, uno de los favoritos para ocupar el puesto de Kalon Tripa tras las elecciones del pasado domingo. Os dejamos con este más que interesante artículo.

Tibetanos hacen cola para votar, el domingo pasado en Dharamsala.

Ana Gabriela Rojas — Dharamsala — Lobsang Sangay nació en un pequeño campo de refugiados tibetanos al norte de India. Su padre vendió una de sus dos vacas para que estudiara en una ciudad más grande en los Himalayas y en Nueva Delhi. Fue becado para estudiar en la Universidad de Harvard, donde se doctoró en Estudios Legales del Este de Asia, y es investigador y profesor.

El domingo pasado los tibetanos en el exilio votaron por tres candidatos a primer ministro, que tendrá todos los poderes terrenales a los que el Dalái Lama ha renunciado, aunque este seguirá siendo el líder espiritual. El resultado de las elecciones, en las que los tibetanos se han volcado por considerarlas trascendentales, se dará a conocer a finales de abril.

Pero se cree que Sangay ganará: en las primarias tuvo más votos que los otros dos candidatos juntos. Sus principales partidarios son los jóvenes y los monjes que ven como ventajas su juventud (43 años), su educación y su proyección internacional, aunque se le achaca no tener experiencia en la administración en el exilio. Él se considera “secular, pero respetuoso de la religión”. Está casado y tiene una hija de seis años. Recibe a EL PAÍS en la habitación de su sencillo hotel de Dharamsala, la sede del Gobierno en el exilio. Se quita los zapatos y sube los pies al sillón mientras bebe té de jengibre con miel y limón.

Pregunta. ¿Cómo es posible sustituir al Dalái Lama, aunque sea solo en la política?

Respuesta. Nadie puede hacerlo, es una tarea imposible, ni debemos intentarlo. El Dalái Lama es, y siempre será, nuestro líder. Pero la autoridad política que sea cedida por él, debe ser ejercitada de la mejor manera posible.

P. ¿Por qué el Dalái Lama deja el poder político?

R. Está tratando de abrir un espacio para que un líder electo se vaya creando un perfil y se convierta en el portavoz global de los tibetanos. La transición puede suceder de un día para otro, pero la evolución del líder electo va a llevar un tiempo. El primer ministro tiene que poner los cimientos de la credibilidad política.

P. ¿Por qué hay tanta resistencia a que el Dalái deje el poder?

R. Siempre ha habido resistencia, es muy difícil digerirlo emocionalmente. Si se mira atrás, en la historia de 50 años en el exilio -es sobre lo que escribí mi tesis-, el Dalái ha ido cediendo poco a poco el poder. Cuando creó el Parlamento, una Constitución democrática y la cláusula que dice que incluso el Dalái Lama puede ser destituido, la gente siempre se ha resistido a los cambios. Pero en perspectiva las cosas han funcionado. Esta es una transición radical, pero confío en que, como siempre, él estará en lo correcto.

P. ¿Cuál es el legado político del Dalái Lama?

R. Es muy visionario y brillante. De las comunidades de refugiados en el mundo, los tibetanos son los más organizados, eficientes y efectivos con su Gobierno. Tenemos un Parlamento, un sistema judicial y buena administración. También, nuestra causa se ha vuelto global gracias a él.

Sangay depositando su voto el domingo

P. De ser elegido primer ministro, ¿será legítimo su gobierno dentro de Tíbet, donde los tibetanos no han podido votar?

R. El Dalái Lama es el líder indiscutible de los tibetanos, dentro y fuera. Al ceder su autoridad política, también está extendiendo su legitimidad al primer ministro electo. Por otra parte, los tibetanos dentro y fuera están conectados: muchos van y vienen.

P. Se le achaca no tener experiencia en la administración en el exilio…

R. Sí, es cierto, pero el cargo no se basa solo en eso. Las cinco responsabilidades del primer ministro son: entender la situación en Tíbet, abogar y buscar apoyo internacional, entender a China y su gente, ser agradecido con India (donde está la administración en el exilio y el mayor número de exiliados) y continuar con la relación y, finalmente, la administración. Tengo ventaja en cuatro y medio de los puntos: administrativamente me apoyaré en siete ministros y otros funcionarios.

P. ¿Tiene miedo a que la relación con India cambie?

R. No creo que ocurra. India y China tienen una relación compleja. Nueva Delhi seguirá apoyando a los tibetanos porque toma la causa muy seriamente. En el ámbito internacional, con la agresividad de China, se verá que la causa tibetana es una causa justa.

P. ¿Cree que Tíbet podrá ser independiente?

R. Si no crees, no debes luchar por ello. Es posible: hasta hace unos meses se creía que Hosni Mubarak moriría en el poder en Egipto, o, antes, era imposible creer en la desintegración de la Unión Soviética.

P. Pero Pekín no reconoce otro interlocutor que el Dalai Lama y no al Gobierno en el exilio…

R. Es el punto donde estamos estancados. Los tibetanos siempre hemos dicho que dialogaremos cuando sea, donde sea. Es un movimiento no violento, que se debe resolver con diálogo. Pekín tiene que moderar su política y abrirse al diálogo.

El Dalai Lama rechaza la resolución del Parlamento Tibetano de no aceptar su retirada política

El Parlamento Tibetano se reúne estos días en Dharamsala

Su Santidad el Dalai Lama rechazó la resolución del Parlamento Tibetano en el Exilio apelando al líder a reconsiderar su decisión. En una carta enviada a la Asamblea que tiene lugar estos días, Su Santidad ha explicado que no puede aceptar la resolución parlamentaria y que se mantiene firme en los motivos que ya expuso durante su discurso del pasado 10 de marzo.

El sábado, el Dalai Lama también pidió públicamente a los tibetanos dentro y fuera de Tíbet que acepten su decisión de abandonar sus poderes políticos en un esfuerzo por impulsar un sistema político plenamente democrático. Sin embargo, recordó que su decisión no significa desvincularse de la causa tibetana y reafirmó su apoyo a la política del Camino Medio como vía para alcanzar una autonomía significativa, diciendo que todavía lo ve como la mejor forma de resolver el conflicto tibetano.

Su mensaje público llegó un día después de que el Parlamento en el Exilio se negase a aceptar su solicitud de legalizar formalmente su postura realizando las enmiendas necesarias a la legislación actual. Actualmente, los tibetanos en el exilio están a punto de votar por el nuevo Primer Ministro y por los nuevos miembros del Parlamento. Tibetanos del mundo entero se dirigirán el próximo domingo a las urnas para participar en las terceras elecciones democráticas.

A pesar de la decisión del Dalai Lama, el Parlamento aprobó una resolución el viernes solicitando a su vez a Su Santidad que reconsidere su postura, asegurando que los tibetanos están satisfechos con la democracia ejercida bajo su mando.

Su Santidad, este fín de semana en Dharamsala.

“El gobierno de líderes espirituales o el gobierno de reyes es un concepto desfasado”, dijo Su Santidad a los miles de tibetanos que se concentraron este fín de semana junto al Templo Tibetano Principal de Dharamsala. “En realidad me he considerado una persona semi-retirada durante los últimos diez años”, dijo, recordando que ya en 2001 se introdujo un cambio importante, permitiendo a los tibetanos votar por su Kalon Tripa, o Primer Ministro.

“Así que como 14º Dalai Lama, me permito el orgullo y la libertad de renunciar al poder político establecido por la institución de los Dalai Lamas, el Gaden Phodrang”. Su Santidad añadió que el poder de los Dalai Lamas se remonta a 1642, cuando el Quinto asumió el poder político.

Hoy mismo, negándose a aceptar peticiones de que continúe en su puesto, el Dalai Lama ha vuelto a reiterar su decisión, repitiendo una vez más que su postura está fundamentada en beneficiar a los tibetanos a largo plazo: “Ya estamos en el siglo 21, y tarde o temprano tiene que llegar un cambio. Así que debemos prepararnos antes de que sea demasiado tarde”, ha explicado hoy. Eso sí, ha dejado claro que el abandono del poder político no significa que la institución del Dalai Lama desaparezca: “El Ganden Phodrang como entidad espiritual seguirá adelante, pero el poder político de la institución, acabará. Si eso ocurre, tal y como ocurrió con el Primer, Segundo y Tercer Dalai Lamas, yo podré concentrarme más efectivamente en mis deberes espirituales”.

Entre el público se encontraba un grupo de tibetanos recién llegados del Tíbet. El Dalai Lama les pidió encarecidamente distribuir su mensaje entre los que siguen en el país, asegurando de que los tibetanos que viven en Tíbet no deben preocuparse ni perder la esperanza por su decisión, insistiendo en que será de beneficio a largo plazo y repitiendo de nuevo que dicha decisión no significa que quiera deshacerse de sus responsabilidades por falta de ánimo, sino para que los tibetanos se preparen mejor por sí mismos para los retos que depara el futuro.

“Yo soy tibetano. Más precisamente nací en la región tibetana de Amdo. Así que no hay forma de desentenderme de la causa tibetana. En el futuro, si surge una necesidad urgente, yo siempre estaré dispuesto a servir a esa causa”, dijo a los varios miles de tibetanos y turistas que se concentraron en el Tsuglagkhang para participar en el festival de Monlam y escuchar enseñanzas.

Fuente: Phayul.

 

Información ampliada: Un monje se prende fuego y miles de vecinos tibetanos son agredidos por la policía china. El monasterio de Kirti, rodeado por agentes armados.

 

Tibetanos de Ngaba custodian a vecinos muertos durante la protesta de 2008.

(Actualizado – 15:53 h – Ver última hora al final de la noticia)

Las fuerzas de seguridad chinas atacaron a manifestantes tibetanos cerca del monasterio de Kirti, después de que un monje budista se prendiera fuego en protesta por el gobierno chino, según fuentes en el exilio con contacto directo con la región.

El monje, Lobsang Phuntsok, de 21 años, fue pateado y golpeado duramente por la policía mientras apagaban el fuego, y se cree que ha fallecido, según los testigos. La protesta tuvo lugar en el tercer aniversario de la gran protesta que tuvo lugar en 2008 en Kirti, en la región de Ngaba. En aquella ocasión la policía abrió fuego sobre los tibetanos, matando al menos a diez personas.

Lobsang Phuntsok se prendió fuego alrededor de las cuatro de la tarde de ayer, miércoles 16, y caminó gritando eslóganes pro-tibetanos hacia la plaza del mercado, según Tsering, un compañero de la réplica que tiene el monasterio de Kirti en la India: “La policía china y las fuerzas de seguridad que había por la zona empezaron inmediatamente a patearle y pegarle al mismo tiempo que apagaban las llamas”, asegura. “Los vecinos y los monjes de Kirti corrieron a ayudarle y lo llevaron de vuelta al monasterio. Alguien ha comentado que se lo llevaron al hospital, pero todos piensan que ha muerto”.

Más adelante durante el miércoles, Tsering ha informado que alrededor de 1000 monjes y laicos de la zona, marcharon también coreando eslóganes protibetanos durante varios cientos de metros por la carretera que conduce al mercado, pero fueron atacados por la policía con bastones, cuchillos y porras eléctricas.

Muchos de los manifestantes resultaron heridos de gravedad, con algunos de ellos apuñalados y un número indeterminado de detenidos, asegura Tsering, citando contactos en el lugar de los hechos.

Monasterio rodeado

Un monje llamado Yeshe, también del monasterio de Kirti en la India con contactos en Ngaba, ha declarado que encontraron a Lobsang Phuntsok muy gravemente quemado y también con claras muestras de haber sido golpeado cuando fue trasladado al monasterio, poco antes de morir: “Los monjes del monasterio de Kirti que vieron su cuerpo dicen que tenía quemada incluso la lengua”.

Más tarde, por la noche, alrededor de 1500 monjes y 300 laicos se concentraron en el monasterio para rezar por el fallecido y demandar la liberación de una treintena de monjes que fueron detenidos a lo largo del día, ha dicho Yeshe: “El director del comité de gestión monástica del monasterio, Alag Dhongkar y los responsables disciplinarios fueron a las autoridades de Ngaba para solicitar su puesta en libertad. La primera vez rechazaron la solicitud, pero luego volvieron, y a eso de las 11 de la noche fueron liberados siete monjes. Uno de ellos se llama Lobsang Tashi y otro Nyita”.

Tanto Tsering Phuntsok como Yeshe han dicho que fueron informados directamente por vecinos locales que el monasterio de Kirti está rodeado por unidades de la Policía Armada y que se están cortando las comunicaciones telefónicas de toda la zona.

Fuente: Radio Free Asia.

ÚLTIMA HORA — Fuentes cercanas han confirmado que Tenzin Phuntsok falleció anoche alrededor de las 3 de la madrugada. Sus compañeros del monasterio perdieron un tiempo considerable porque al llegar al hospital se negaron a atenderle sin la autorización de las autoridades locales, por lo que tuvieron que realizar el trámite antes de que el monje pudiera ser atendido.

Un monje se prende fuego en Tíbet

Un monje budista tibetano se prendió fuego este miércoles en Tíbet, lo que provocó una protesta callejera contra el control gubernamental chino en la conflictiva región, según informó un grupo que reclama la autonomía del Tíbet.

La inmolación parecía repetir las pequeñas protestas que se produjeron en marzo de 2008, cuando los monjes budistas y otros tibetanos leales al exiliado Dalai Lama, su líder religioso, se enfrentaron a la Policía y las tropas chinas.

El suicida, de 21 años de edad, era monje en Aba, cerca de Gardze.

El monje “se inmoló hoy en protesta contra la represión”, señaló  Kate Saunders una integrante de la Campaña Internacional por el Tíbet, una organización con sede en Londres.

“Gritó algunas consignas acerca de la libertad cuando lo hizo”, indicó Zorgyi, un investigador de la organización, que vive en el norte de India, donde están exiliados muchos tibetanos.

“También hemos recibido amplia información acerca de una protesta de cerca de mil monjes y personas laicas que vendrán posteriormente”, añadió Zorgyi. La Policía se trasladó a la zona para reprimir la protesta y arrestó a algunos monjes, explicó el investigador.

En marzo de 2008, las protestas encabezadas por monjes tibetanos en Lhasa, la capital del Tíbet, fueron reprimidas brutalmente por las fuerzas de seguridad y provocaron conatos de violencia. Se incendiaron tiendas y algunos chinos de etnia han sufrieron agresiones.

Los grupos pro-tibetanos en el exterior indicaron que más de 200 personas murieron en la represión posterior.

Fuente: Reuters / Europa Press / ¡Libertad Para Tíbet!

El Dalai Lama presenta su renuncia política: Mensaje completo de Su Santidad

Nueva Delhi, 14 mar (EFE).- El líder tibetano, el Dalai Lama, pidió hoy formalmente al Parlamento de Tíbet en el exilio que adopte reformas democráticas con vistas a nombrar un representante electo y que le permita renunciar a su papel político.

“Ningún sistema de gobierno puede asegurar estabilidad y progreso si depende de una persona, sin apoyo y participación del pueblo en el proceso político. El gobierno de una sola persona es anacrónico e indeseable”, afirmó Su Santidad en un mensaje enviado al Parlamento.

El Parlamento tibetano en el exilio, ubicado en la ciudad norteña india de Dharamsala, tendrá ahora que deliberar sobre el mensaje en la presente sesión, que comenzó hoy, según aclaró a EFE un portavoz del Dalai Lama, Tenzin Talkha, contactado telefónicamente.

Texto íntegro de la carta de renuncia

Traducción Copyleft 2011 - Si deseas compartir la totalidad o parte de la siguiente traducción, por favor proporciona un enlace a http://www.sanghavirtual.org/libertadparatibet

A los miembros de la 14ª Asamblea de Diputados del Pueblo Tibetano,

Es ampliamente sabido que el antiguo Tíbet, consistente en tres provincias, fue gobernado por una sucesión de cuarenta y dos reyes, comenzando por Nyatri Tsenpo (127 a.C.) y finalizando con Tri Ralpachen (838 d.C.). Su gobierno estuvo presente durante casi mil años. Durante aquel tiempo, el Tíbet era conocido en toda Asia Central como una nación poderosa, comparable en poderío militar e influencia a Mongolia o a China. Con el desarrollo de la literatura tibetana, la riqueza y la expansión de la religión y la cultura tibetanas hicieron que su civilización solo fuese considerada menor que la de India.

Tras la fragmentación de la autoridad central en el siglo 9, el Tíbet fue gobernado por varios regentes cuya autoridad estaba limitada a sus respectivos feudos. La unidad tibetana se debilitó con el paso del tiempo. A principios del siglo 13, tanto China como Tíbet cayeron bajo el control de Genghis Khan. Aunque Drogon Choegyal Phagpa restableció la soberanía de Tíbet en la década de 1260 y su dominio se extendió a las tres provincias, el frecuente cambio de gobernantes entre Phagmo Drupas, Rinpungpas y Tsangpas durante los siguientes 380 años aproximadamente, resultó en un fracaso intento de mantener un Tíbet unido. La ausencia de una autoridad central y las frecuentes trifulcas internas causaron que el poder tibetano menguase.

Desde que el Quinto Dalai Lama fundase el gobierno Ganden Phodrang en 1642, los sucesivos Dalai Lamas han sido los líderes tanto espirituales como temporales del Tíbet. Durante el reinado del Quinto Dalai Lama, todos los trece distritos administrativos de Tíbet disfrutaron de una estabilidad política, el budismo floreció y el pueblo tibetano disfrutaron de paz y libertad.

Durante finales del siglo 19 y principios del 20, el Tíbet no solo echó en falta un poder político adecuado, sino que malgastó la oportunidad de desarrollar relaciones internacionales efectivas. El Decimotercer Dalai Lama asumió el poder temporal en 1895, pero fue forzado a huir a Mongolia y a China en 1904 a causa de la invasión de fuerzas británicas, y de nuevo a la India en 1910 cuando nos invadieron los manchús. Una vez las circunstancias le permitieron volver a Tíbet, el Decimotercer Dalai Lama reestableció la soberanía en 1913. Como resultado de lo que aprendió en el exilio, el Decimotercero introdujo la educación moderna y llevó a cabo reformas para fortalecer el gobierno tibetano. Aunque estos pasos produjeron resultados positivos, no fue capaz de completar su visión, algo evidente según su último testamento político redactado en 1932, un año antes de fallecer. A pesar de la falta de entusiasmo, el liderazgo político y la presencia de los regentes y sus administraciones, el modelo Ganden Phodrang ha proporcionado un gobierno estable durante los últimos cuatro siglos.

Desde que yo era joven, he sido consciente de una necesidad urgente de modernizar el sistema político tibetano. Con dieciséis años me vi obligado a asumir la dirección política. En aquel momento carecía de cualquier conocimiento profundo del sistema político tibetano mismo, por no hablar de asuntos internacionales.

Sin embargo, tenía el fuerte deseo de introducir reformas adecuadas a los tiempos cambiantes y fui capaz de acometer algunos cambios básicos. Por desgracia, no pude seguir adelante con las reformas debido a circunstancias que escapaban a mi control.

Poco después de mi llegada a la India en abril de 1959, organizamos los distintos departamentos con los kalons (ministros) que se hicieran cargo de la educación, preservación de la cultura y rehabilitación y bienestar de la comunidad. De forma similar, en 1960, sabiendo de la importancia de la democratización, se celebró una primera Comisión de Diputados del Pueblo Tibetano y en 1963 promulgamos el borrador de la Constitución para un Futuro Tíbet.

No hay ningún sistema de gobierno que pueda asegurar la estabilidad y el progreso si depende únicamente de una persona, sin el apoyo y la participación del pueblo en el progreso político. El gobierno de una única persona es tanto anacrónico como indeseable. Hemos hecho grandes esfuerzos para fortalecer nuestras instituciones democráticas en vistas a los intereses a largo plazo de seis millones de tibetanos, no por un deseo de copiar a los demás, sino porque la democracia es el modelo de gobierno más representativo.

En 1990 se creó un comité para esbozar la Cámara tibetana en el exilio y un año después aumentó la fuerza de la Asamblea de Diputados del Pueblo Tibetano (ADPT), la mayor entidad legisladora del Tíbet exiliado. En 1991 la 11ª Asamblea adoptó formalmente la Cámara, asumiendo toda autoridad legislativa. Dadas las limitaciones de nuestra vida como refugiados, estos son unos logros de los que podemos sentirnos orgullosos.

En 2001 el pueblo tibetano eligió al Kalon Tripa, el Primer Ministro, de forma directa por primera vez. Desde entonces yo me he encontrado semi-retirado, sin involucrarme personalmente en la administración de manera cotidiana, lo que me ha permitido dedicar más tiempo al bienestar humano en general.

La esencia de un sistema democrático es, en pocas palabras, asumir la responsabilidad política de los líderes electos en bien del pueblo. Para que nuestro proceso democrático sea completo, ha llegado el momento de que delegue mi autoridad formal a dicho liderazgo electo. La falta general de experiencia y madurez política de nuestras instituciones democráticas ha impedido que esto haya tenido lugar antes.

Dado que el linaje de Dalai Lamas ha servido como liderazgo político durante más de cuatro siglos, tal vez sea difícil para los tibetanos en general, y para los que viven en Tíbet en particular, asimilar y aceptar un liderazgo político que no esté dirigido por el Dalai Lama. Por esto, durante los últimos cincuenta años he intentado de diversas formas generar un interés político en el pueblo, animándole a participar en el proceso democrático.

En mi discurso del 10 de marzo de 1969, por ejemplo, declaré: “Cuando llegue el día en que el Tíbet sea gobernado por su propia gente, será el pueblo quien decida qué gobierno tendrán. El sistema de gobierno del linaje de los Dalai Lamas podría estar ahí, o tal vez no. En particular, la opinión de una generación joven y que mire al frente, será un factor de gran influencia”.

De modo similar, en mi discurso del 10 de marzo de 1988, declaré: “Como ya he dicho muchas veces, la continuidad de la institución del Dalai Lama debe decidirla el pueblo”. Desde los años 80, en repetidas ocasiones he aconsejado al Kashag, al ADPT y al público que los tibetanos deberían tomar plena responsabilidad de la administración y el bienestar del pueblo como si el Dalai Lama no estuviese ahí.

Informé al Presidente de la 13ª Asamblea y al, por entonces, Comisionado en Jefe de Justicia que yo debería ser relevado de todas mis funciones relacionadas con mi estatus político y administrativo, incluyendo responsabilidades ceremoniales como la firma de decisiones tomadas por el cuerpo legislativo. Sin embargo, mi propuesta ni siquiera se consideró. El 31 de agosto de 2010, durante el 1er Encuentro General Tibetano, organizado por la Asamblea, lo expliqué de nuevo en detalle. Ahora, la decisión sobre este importante asunto no debería retrasarse más. Todas las enmiendas necesarias para la Cámara y otras regulaciones relacionadas deberían llevarse a cabo durante la presente sesión de la Asamblea para que yo sea relevado completamente como autoridad formal.

Quiero reconocer aquí que muchos de mis compañeros tibetanos, dentro y fuera del Tíbet, me han pedido encarecidamente continuar en mi puesto político durante estos momentos críticos. Mi intención de devolver la autoridad política no deriva de un deseo de librarme de mis responsabilidades o por falta de ánimo. Muy al contrario, mi deseo de devolver la autoridad política es únicamente por beneficiar al pueblo tibetano a largo plazo. Es extremadamente importante asegurar la continuidad de nuestra administración en el exilio y nuestra lucha hasta que el conflicto del Tíbet haya sido resuelto con éxito.

Si debemos permanecer en el exilio durante varias décadas más, inevitablemente llegará el momento en que yo ya no podré proporcionar liderazgo alguno. Por tanto, es necesario que establezcamos un sistema de gobierno mientras yo siga capaz y con salud, para que la administración tibetana en el exilio pueda desenvolverse por sí misma sin depender del Dalai Lama. Si somos capaces de implementar este sistema desde este momento en adelante, yo aún seré capaz de resolver problemas si se me requiere. Pero si la implementación de este sistema se retrasa y llega el día en que yo, de repente, no esté disponible, la consiguiente falta de seguridad podría representar un desafío desbordante. Por tanto, es el deber de todos los tibetanos hacer todos los esfuerzos posibles por prevenir tal eventualidad.

Como uno más de los seis millones de tibetanos, considerando que los Dalai Lamas han tenido una relación histórica y kármica con el pueblo tibetano, y en tanto los tibetanos depositen su confianza y su fe en mí, continuaré sirviendo a la causa del Tíbet.

Aunque el Artículo 31 de la Cámara ya ofrece provisiones a un Consejo Regente, se formuló meramente como una medida interina basada en tradiciones pasadas.  No incluye provisiones para instaurar un sistema de liderazgo político sin un Dalai Lama. Por tanto, las enmiendas de la Cámara en esta ocasión deberán adaptarse al marco de un sistema democrático en el que el liderazgo político sea elegido por el pueblo para un plazo determinado. Así pues, todos los pasos necesarios, incluido el nombramiento de distintos comités para modificar los articulos relevantes y otras regulaciones deben tomar lugar para alcanzar e implementar una decisión durante esta misma sesión.

Como resultado, algunas de mis promulgaciones políticas, como el borrador de la Constitución para un Futuro Tíbet de 1963 y las Directrices para la Política de un Futuro Tíbet (1992) serán inefectivas. El título de la presente institución de Ganden Phodrang encabezada por el Dalai Lama también deberá ser modificada en consecuencia.

Con mis oraciones por unos procedimientos exitosos en la Casa,

Tenzin Gyatso, el 14º Dalai Lama.”

(Firmado: 11 de marzo de 2011)

Fundació Casa del Tibet y Lama Thubten Wangchen podrán recurrir el archivo de la causa contra altos cargos chinos

ADN — El Tribunal Supremo ha acordado permitir al Comité de Apoyo al Tíbet, a la Fundación Casa del Tíbet y a Thubten Wangchen recurrir el archivo de la causa en la que la Audiencia Nacional investigó a 8 responsables del Gobierno chino -entre ellos 3 ministros- por los disturbios en el Tíbet en 2008.

Así lo ha decidido la Sala de lo Penal del Supremo en un auto en el que estima el recurso contra el citado archivo llevado a cabo por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en febrero del año pasado al considerar que no era competencia de la jurisdiccional española.

El pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia confirmó este archivo en octubre de 2010 y al mes siguiente impidió a los querellantes poder recurrir esta decisión ante el Supremo.

Ahora el Alto Tribunal concluye que este caso es un “supuesto excepcional”, no regulado expresamente por el legislador.

“La excepcionalidad y especial importancia de la cuestión en cuanto que afecta a la extensión espacial de la jurisdicción de los Tribunales del Estado español harían razonable que la decisión final correspondiera al Tribunal Supremo, como órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes, salvo lo dispuesto en materia de garantías constitucionales”, añade.

Pedraz adoptó tal decisión en una resolución en la que se remitía a la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que limitó la aplicación del principio de jurisdicción universal a los casos en que existan víctimas españolas, los responsables del delito se encuentren en España o cuando exista algún vínculo de conexión relevante con nuestro país.

El juez de la Audiencia Nacional indicó que la querella se presentó con anterioridad a que dicha reforma entrara en vigor, el 5 de noviembre de 2009 y, aún cuando “no afectara a la fase de instrucción, sí afectaría al posterior enjuiciamiento”.

Tres días antes de comenzar los Juegos Olímpicos de Pekín (el 5 de agosto de 2008), Pedraz admitió a trámite la querella contra los ocho imputados como presuntos autores de un delito de lesa humanidad por dirigir desde el 10 de marzo de ese año un ataque “generalizado y sistemático contra la población tibetana”.

Un año después, en julio, China pidió al Gobierno español el archivo definitivo de la investigación después de que el magistrado cursara una comisión rogatoria para interrogar a tres ministros chinos imputados: el de Defensa, Lian Guanglie; el de Seguridad del Estado, Geng Huichang, y el de Seguridad Pública, Meg Jianzhu.

Además, la investigación también afectaba a otros cinco altos cargos del Gobierno chino: el secretario del Partido Comunista Chino en la región autónoma del Tíbet, Zhang Qingli; el miembro del Politburó en Pekín Wang Lequan; el líder de la Comisión de Asuntos Étnicos, Li Dezhu; el comandante del Ejército de Liberación Popular de Lhasa, el general Tong Guishan, y el comisario político del comando militar de Chengdu, el general Zhan Guihua.